Fracturas del húmero proximal: etiología, clasificación, tratamiento y rehabilitación

Este artículo sólo tiene fines informativos

El contenido de este sitio web, incluidos textos, gráficos y otros materiales, se proporciona únicamente con fines informativos. No pretende ser un consejo u orientación. En relación con tu enfermedad o tratamiento específico, consulta a tu médico.

Las fracturas del húmero proximal son la segunda fractura más común de la extremidad superior, después de las fracturas del radio distal. La incidencia de estas fracturas aumenta paralelamente al aumento de la esperanza de vida de la población.

Anatomía del húmero proximal

Anatomía ósea

El húmero proximal consta de cuatro segmentos anatómicos principales: la cabeza humeral, el tubérculo mayor, el tubérculo menor y la diáfisis humeral.

La cabeza humeral tiene una forma casi hemisférica y se une a la cavidad glenoidea de la escápula para formar la articulación del hombro. El cuello anatómico separa la cabeza humeral de los tubérculos, mientras que el cuello quirúrgico, situado en la unión de la metáfisis y la diáfisis, es un lugar común de fractura.

El tubérculo mayor sirve como punto de inserción para tres de los cuatro músculos del manguito rotador: el supraespinoso, el infraespinoso y el redondo menor. El tubérculo menor sirve de punto de inserción para el músculo subescapular. El surco bicipital, situado entre los dos tubérculos, contiene el tendón de la cabeza larga del bíceps braquial.

Aporte sanguíneo

La cabeza del húmero recibe su principal irrigación sanguínea de las arterias circunflejas humerales anterior y posterior, que son ramas de la arteria axilar.

Las fracturas que afectan estas estructuras vasculares, en particular aquellas con el cuello anatómico desplazado o con una conminución grave, conllevan un mayor riesgo de necrosis avascular de la cabeza humeral.

Estructuras de los tejidos blandos

Los músculos del manguito rotador y sus inserciones tendinosas desempeñan un papel decisivo en la naturaleza del desplazamiento de los fragmentos. Los músculos supraespinoso, infraespinoso y redondo menor se insertan en el tubérculo mayor del húmero, y el músculo subescapular se inserta en el tubérculo menor. Estos músculos ejercen un efecto deformante sobre los fragmentos de la fractura: el músculo supraespinoso tiende a desplazar el tubérculo mayor hacia arriba y hacia atrás, y el músculo pectoral mayor, hacia la línea media y hacia adelante.

El nervio axilar, que inerva los músculos deltoides y redondo menor, es particularmente vulnerable a las lesiones en las fracturas del húmero proximal debido a su ubicación anatómica alrededor del cuello quirúrgico del húmero.

Etiología y mecanismo de la lesión

Influencia de la edad en el tipo de fractura

El mecanismo de lesión en las fracturas del húmero proximal varía significativamente dependiendo de la edad y el nivel de actividad del paciente. En pacientes ancianos, estas fracturas suelen ser consecuencia de traumatismos de baja energía, con mayor frecuencia de una caída desde la propia altura de una persona de pie.

En los adultos jóvenes, las fracturas del húmero proximal suelen producirse tras traumatismos de alta energía, como accidentes de tráfico, caídas desde altura o lesiones deportivas. Estos mecanismos de alta energía suelen dar lugar a fracturas más complejas y pueden estar asociados a daños adicionales en los tejidos blandos, las estructuras neurovasculares y otras zonas del esqueleto.

Mecanismo de la lesión

Las caídas sobre un brazo extendido con abducción y rotación externa tienden a provocar diversas configuraciones de fractura, mientras que los golpes directos en el hombro lateral son más uniformes. La posición del brazo en el momento del impacto, la dirección y magnitud de la fuerza y ​​la calidad del hueso influyen en la naturaleza final de la fractura.

Epidemiología

Incidencia y prevalencia

Las fracturas del húmero proximal representan aproximadamente del 4 al 6% de todas las fracturas y son la tercera fractura más común en las personas mayores después de las fracturas del fémur y del radio distal. La incidencia aumenta drásticamente con la edad, observándose las tasas más altas en personas mayores de 65 años. Las tasas de incidencia en la población general oscilan entre 60 y 105 por cada 100.000 personas, y entre la población anciana superan los 250 casos por cada 100.000 personas.

Características demográficas

La distribución bimodal de las fracturas del húmero proximal muestra un pico menor en adultos jóvenes (generalmente hombres que sufrieron traumatismos de alta energía) y un pico mucho mayor en adultos mayores (predominantemente mujeres con osteoporosis).

Existe una diferencia significativa entre sexos en la incidencia de fracturas del húmero proximal, ya que las mujeres se ven afectadas aproximadamente tres veces más a menudo que los hombres. Esta diferencia de género es más pronunciada en la vejez y se explica en gran medida por la mayor prevalencia de osteoporosis en las mujeres posmenopáusicas.

Clasificaciones de las fracturas del húmero proximal

Clasificación de Neer

El sistema de clasificación de Neer, introducido en 1970 y modificado en 1975, sigue siendo uno de los esquemas de clasificación más utilizados para las fracturas del húmero proximal. Este sistema se basa en la relación de cuatro segmentos anatómicos principales (cabeza del húmero, tubérculo mayor, tubérculo menor y diáfisis) y define una «parte» como un fragmento desplazado más de 1 cm o rotado más de 45 grados.

La clasificación de Neer clasifica las fracturas como de dos, tres o cuatro partes, dependiendo del número de fragmentos desplazados. Además, incluye las categorías de fracturas-luxaciones y fracturas con dehiscencia de la cabeza.

Esta clasificación tiene valor pronóstico, ya que el riesgo de necrosis avascular aumenta con el número de fragmentos desplazados. Las fracturas de cuatro partes conllevan el mayor riesgo de necrosis aséptica, estimado entre el 13% y el 34%.

Clasificación AO/OTA

El sistema de clasificación de la Arbeitsgemeinschaft für Osteosynthesefragen/Orthopedic Trauma Association (AO/OTA) proporciona un enfoque más detallado y completo para clasificar las fracturas del húmero proximal. Este sistema alfanumérico clasifica las fracturas según su ubicación, morfología y gravedad.

Clasificación AO/OTA de las fracturas del húmero proximal:

Tipo Forma de fractura
Tipo A
(Extraarticulares unifocales)
Fracturas de tubérculos
Fracturas metafisarias impactadas
Tipo B
(Extraarticulares bifocales)
Fracturas metafisarias impactadas con luxación de la articulación del hombro
Tipo C
(Intraarticulares)
Fracturas intraarticulares con distintos grados de desplazamiento y conminución

Modelos 3D de fracturas del húmero proximal:

Otros sistemas de clasificación

  • La clasificación de Codman, que precedió al sistema de Neer, identifica cuatro segmentos anatómicos del húmero proximal y describe las fracturas en función del número y la ubicación de las líneas de fractura. Esta clasificación sentó las bases para los sistemas posteriores.
  • El sistema de clasificación de Codman-Hertel tiene como objetivo evaluar el riesgo de isquemia y necrosis aséptica. El sistema evalúa la integridad de la región medial y la longitud de la extensión metafisaria posteromedial de la línea de fractura, proporcionando información pronóstica valiosa sobre anomalías vasculares.

Evaluación clínica y diagnóstico de las fracturas

Evaluación inicial

El dolor, la hinchazón, la equimosis y la deformidad en la zona del hombro son signos clínicos comunes. Los pacientes suelen apoyar el brazo afectado con la mano contraria, en una posición de aducción hacia el cuerpo. La crepitación puede palparse con un ligero tacto, aunque debe evitarse el contacto excesivo para prevenir lesiones adicionales en los tejidos blandos o trastornos neurovasculares.

Examen angioneurológico

En todos los casos de fractura de húmero proximal es necesaria una evaluación neurovascular exhaustiva. El nervio axilar es el nervio que se lesiona con mayor frecuencia. La lesión se produce hasta en un 30% de los casos y depende de la naturaleza de la fractura.

La evaluación de la función del nervio axilar incluye la valoración de la contracción del músculo deltoides y la sensibilidad en la zona lateral del hombro (denominada la zona de la insignia del regimiento).

Otros nervios en riesgo incluyen los nervios musculocutáneo, radial, mediano y ulnar, aunque las lesiones de estas estructuras son menos comunes.

Las lesiones vasculares son poco frecuentes, pero pueden ocurrir, especialmente en casos de traumatismos de alta energía o fracturas-luxaciones. El examen debe incluir la evaluación del pulso distal de la extremidad, el llenado capilar y los signos de trastornos vasculares.

Radiodiagnóstico

Una valoración radiológica estándar incluye varias proyecciones del hombro: la proyección anteroposterior (AP), la proyección lateral (Y) de la escápula y la proyección lateral de la región axilar. Estas proyecciones ortogonales son necesarias para una caracterización y clasificación precisas de la fractura.

La tomografía computarizada (TC) con reconstrucción tridimensional ayuda a evaluar fracturas complejas del húmero proximal. Resulta valiosa para planificar la intervención quirúrgica, ya que permite evaluar el tamaño y la posición de los fragmentos.

La resonancia magnética (RM) puede ser útil en algunos casos para evaluar las lesiones asociadas de los tejidos blandos, incluidos desgarros del manguito rotador, lesiones del labrum y fracturas ocultas. La RM también permite evaluar la vascularización de la cabeza humeral.

Métodos de tratamiento para fracturas del húmero proximal

Terapia médica

El tratamiento conservador es apropiado para muchas fracturas del húmero proximal, en particular para las fracturas mínimamente desplazadas o estables. Aproximadamente el 80% de las fracturas del húmero proximal presentan un desplazamiento mínimo y pueden tratarse con éxito de forma conservadora.

El tratamiento conservador suele consistir en un breve período de inmovilización (de 1 a 2 semanas) seguido de una movilización temprana y una rehabilitación gradual.

Las indicaciones para el tratamiento conservador incluyen fracturas con desplazamiento mínimo (desplazamiento inferior a 1 cm y ángulo inferior a 45 grados), fracturas impactadas en posición de valgo estable y fracturas en pacientes con comorbilidades significativas o bajas necesidades funcionales. Incluso algunas fracturas de tres y cuatro partes en pacientes ancianos con bajas necesidades funcionales pueden tratarse de forma conservadora con resultados funcionales aceptables.

Animación 3D: Artrocentesis de hombro guiada por ecografía (técnica de abordaje posterior)

Reducción abierta y fijación interna

La reducción abierta y fijación interna (RAFI) con placas de bloqueo, en particular la placa PHILOS (Proximal Humerus Internal Locking System), se utiliza ampliamente para tratar fracturas desplazadas del húmero proximal. La tecnología de placas de bloqueo proporciona estabilidad angular y una mejor fijación en huesos osteoporóticos en comparación con las placas convencionales.

La RAFI está indicada para fracturas desplazadas de dos y tres partes en pacientes jóvenes y activos, así como en pacientes ancianos seleccionados con tejido óseo de buena calidad. Este procedimiento permite la reducción anatómica de los fragmentos de fractura, la restauración de la altura y el ángulo de la cabeza humeral, y proporciona una fijación estable para la movilización temprana.

En pacientes ancianos con osteoporosis, se puede utilizar una técnica de aumento óseo para mejorar la fijación de los tornillos en el hueso. Para el aumento óseo se utilizan polimetilmetacrilato, cemento óseo de fosfato de calcio e injerto de peroné.

Osteosíntesis intramedular

La osteosíntesis intramedular es un tratamiento quirúrgico alternativo para las fracturas del húmero proximal que ofrece ventajas potenciales, como una técnica mínimamente invasiva, la preservación de los tejidos blandos y la estabilidad biomecánica.

Las indicaciones para la osteosíntesis intramedular son las fracturas de dos y tres partes, especialmente aquellas que se extienden hasta la diáfisis. Esta técnica es menos efectiva en fracturas con conminución metafisaria significativa o fracturas que afectan a los tubérculos, ya que la fijación con clavos puede no proporcionar un control adecuado de estos fragmentos.

Fijación percutánea

La fijación percutánea con agujas de Kirschner (alambres K) o tornillos canulados representa una opción mínimamente invasiva para ciertos tipos de fracturas. Esta técnica es la más adecuada para fracturas de dos partes con mínima conminución y calidad ósea suficiente. Sus ventajas son un daño mínimo a los tejidos blandos, la preservación de suministro de sangre y la reducción del tiempo quirúrgico.

Sin embargo, la fijación percutánea presenta limitaciones y riesgos importantes. La migración de los alambres es una complicación frecuente, que se produce en el 30% de los casos, y puede provocar lesiones neurovasculares o irritación de los tejidos blandos. La tasa de consolidación defectuosa es mayor en comparación con la reducción abierta y fijación interna (RAFI), lo que puede provocar deformidad, dolor y deterioro funcional.

Artroplastia

Los procedimientos de artroplastia, que incluyen la hemiartroplastia (HA) y la artroplastia inversa de hombro (AIH), se utilizan normalmente para fracturas con alto riesgo de necrosis avascular, fracturas con conminución grave que impide una fijación estable o fracturas-luxaciones con daños significativos en la superficie articular.

Hemiartroplastia

La hemiartroplastia consiste en reemplazar la cabeza del húmero preservando la cavidad glenoidea natural. Históricamente, la hemiartroplastia ha sido la principal opción de artroplastia para fracturas complejas del húmero proximal. Este procedimiento requiere una reconstrucción anatómica y una fijación segura de los tubérculos para restaurar la función del manguito rotador.

Los resultados del tratamiento de fracturas con hemiartroplastia son variables, siendo la consolidación de la fractura del tubérculo un factor crítico que determina los resultados funcionales. En caso de consolidación de la fractura del tubérculo en la posición anatómica, los resultados funcionales pueden ser satisfactorios. Sin embargo, la falta de unión o la mala unión de los tubérculos se produce en el 15–30% de los casos y afecta significativamente la función del hombro.

Artroplastia inversa de hombro

La artroplastia inversa de hombro se ha convertido en la opción de artroplastia preferida para las fracturas complejas del húmero proximal en pacientes de edad avanzada. El diseño reversible (con una glenosfera y un componente cóncavo) proporciona estabilidad y permite el movimiento funcional del hombro incluso en ausencia de la función del manguito rotador.

La artroplastia inversa de hombro es especialmente beneficiosa cuando la reconstrucción del tubérculo no es fiable o cuando existe una patología previa del manguito rotador. Este procedimiento no depende de la consolidación del tubérculo para la recuperación funcional, lo que lo hace más predecible que la hemiartroplastia de hombro en pacientes de edad avanzada.

Algoritmo para la toma de decisiones y el tratamiento

La elección del método de tratamiento para las fracturas del húmero proximal requiere considerar muchos factores, entre ellos el patrón de fractura, la edad del paciente, la calidad del tejido óseo, las necesidades funcionales, las comorbilidades y las preferencias del paciente.

Protocolo internacional para la selección de tácticas de tratamiento:

Tipo de fractura Edad joven Edad avanzada
Fracturas con desplazamiento mínimo Terapia médica Terapia médica
Fracturas de dos partes RAFI, osteosíntesis intramedular Terapia médica
Fracturas de tres partes RAFI RAFI – si la calidad ósea es adecuada; tratamiento conservador, AIH – si la calidad ósea es deficiente
Fracturas de cuatro partes RAFI* AIH
Fracturas-luxaciones RAFI, HA AIH

Nota explicativa:

*Riesgo de necrosis aséptica.

Rehabilitación tras fracturas del húmero proximal

Principios de rehabilitación

La rehabilitación es un componente fundamental de la recuperación tras una fractura del húmero proximal, independientemente de si el tratamiento es conservador o quirúrgico. Los objetivos principales de la rehabilitación son restaurar la amplitud de movimiento, la fuerza y ​​la función del hombro, minimizando al mismo tiempo las complicaciones como la rigidez y la capsulitis adhesiva.

La movilización temprana es el tratamiento estándar para la mayoría de las fracturas de húmero proximal, siendo fundamental comenzar con ejercicios suaves de movilización pasiva dentro de las primeras 1–2 semanas después de la lesión o la cirugía.

Protocolos de rehabilitación

Los protocolos de rehabilitación suelen incluir varias fases:

Fase** Protocolo
Fase 1. 0–2 semanas.
Inmovilización y control del dolor
El brazo está sujeto con un cabestrillo. Ejercicios pendulares suaves y ejercicios pasivos en el rango de movimiento
Fase 2. 2–6 semanas.
Ejercicios pasivos y activos asistidos progresivos
Aumento en el volumen de movimiento. Restauración de la elevación del brazo hacia adelante, la rotación externa e interna. Ejercicios dentro del umbral del dolor, con un aumento gradual del rango de movimiento a medida que la fractura sana
Fase 3. 6–12 semanas.
Ejercicios activos
Ejercicios activos, ejercicios suaves para fortalecer los músculos. Los ejercicios de resistencia se introducen gradualmente, comenzando con ejercicios isométricos y pasando luego a ejercicios isotónicos
Fase 4. 3–6 meses.
Restauración funcional
Recuperación de la fuerza total y vuelta a la actividad física deseada. Para los pacientes que lo requieran, se puede incluir entrenamiento específico para el deporte o la profesión

Nota explicativa:

**Los plazos específicos y el progreso de la rehabilitación deben individualizarse en función del patrón de la fractura, el método de tratamiento, la calidad del tejido óseo y los factores relacionados con el paciente.

Pronóstico y resultados de las fracturas del húmero proximal

Factores que influyen en el pronóstico

El patrón y la complejidad de la fractura influyen significativamente en el pronóstico. Las fracturas mínimamente desplazadas tienen un excelente pronóstico con tratamiento conservador, mientras que las fracturas complejas de cuatro partes conllevan un mayor riesgo de complicaciones y peores resultados funcionales, independientemente del método de tratamiento. La presencia de fragmentación, daño en la superficie articular y propagación metafisaria afectan negativamente el pronóstico.

La osteoporosis aumenta el riesgo de fallo de la fijación, pérdida de la reducción y malos resultados funcionales tras la reducción abierta y fijación interna.

El cumplimiento del programa de rehabilitación está estrechamente relacionado con los resultados funcionales. Los pacientes que participan activamente en programas de rehabilitación estructurados logran una mayor rango de movimiento, fuerza y ​​capacidad funcional que aquellos que no siguen el programa adecuadamente.

Resultados funcionales

Los estudios sobre el tratamiento conservador de fracturas mínimamente desplazadas reportan resultados de buenos a excelentes en el 70–85% de los pacientes. Incluso algunas fracturas desplazadas de tres y cuatro partes tratadas de forma conservadora pueden lograr resultados funcionales aceptables en pacientes ancianos con baja actividad física.

La reducción abierta y fijación interna con placas de bloqueo logran resultados de buenos a excelentes en el 70–88% de los pacientes seleccionados adecuadamente. Los resultados funcionales suelen ser mejores en pacientes más jóvenes con buena calidad ósea y fracturas menos complejas. La mejoría funcional continúa durante 12 a 24 meses después de la lesión.

La artroplastia inversa de hombro para fracturas complejas en pacientes ancianos proporciona resultados de buenos a excelentes en el 75–85% de los casos.

Vuelta a las actividades cotidianas

La vuelta a las actividades cotidianas es un indicador de resultado importante, especialmente en pacientes de edad avanzada. La mayoría de los pacientes recuperan la independencia en las actividades básicas de autocuidado en un plazo de 3 a 6 meses, aunque volver a actividades más complejas puede llevar más tiempo.

Para los pacientes jóvenes y activos, volver al trabajo y a la práctica deportiva es fundamental. Es posible que se puedan realizar trabajos ligeros y actividades de bajo impacto después de 3 a 4 meses, mientras que el retorno a trabajos pesados ​​o deportes de contacto puede tardar entre 6 y 12 meses, o incluso más.

FAQ

1. ¿Qué es el húmero proximal?

Esta es la parte superior del húmero, que interviene en la formación de la articulación del hombro. Anatómicamente, esta región consta de cuatro segmentos clave: la cabeza hemisférica, los tubérculos mayor y menor (a los que se insertan los músculos del manguito rotador) y la parte superior de la diáfisis (el cuerpo del hueso).

2. ¿Qué es una fractura proximal y en qué se diferencia de una fractura distal?

Una fractura proximal es una alteración de la integridad del hueso en su parte superior (cabeza, cuello, tubérculos), justo al lado de la articulación del hombro. En cambio, una fractura distal se localiza en el extremo inferior del húmero y afecta a la zona de la articulación del codo.

3. ¿Cuáles son los síntomas de una fractura del húmero proximal?

Los signos clínicos típicos incluyen dolor, hinchazón y equimosis extensa (moretones) en la zona del hombro, así como deformidad visible. Los pacientes instintivamente sostienen la extremidad lesionada con la mano sana, presionándola contra el cuerpo. Tras la exploración, puede detectarse crepitación de los fragmentos, y la disminución de la sensibilidad a lo largo de la superficie externa del hombro suele indicar una lesión concomitante del nervio axilar.

4. ¿Cuánto tiempo se tarda en recuperarse de una fractura del húmero proximal?

La inmovilización primaria suele durar entre 1 y 2 semanas, tras las cuales comienza la recuperación pasiva de la articulación. La vuelta a las actividades cotidianas y al autocuidado se produce, en promedio, después de 3 a 6 meses. La recuperación funcional completa, que permite volver a realizar trabajos pesados ​​o deportes de contacto, tarda entre 6 y 12 meses, y la mejoría puede continuar hasta por dos años.

5. ¿En qué casos se requiere reemplazo de la articulación (artroplastia)?

La artroplastia se utiliza en casos de fracturas multifragmentarias graves cuando no se puede realizar una osteosíntesis fiable o cuando existe un alto riesgo de necrosis aséptica de la cabeza del hueso. En pacientes de edad avanzada, el método preferido es la artroplastia inversa, que garantiza la recuperación de la función del brazo incluso en presencia de patología del manguito rotador.

6. ¿Cuál es el peligro de una fractura del cuello quirúrgico del húmero?

Además del riesgo de falta de consolidación, las fracturas en esta zona son peligrosas debido al daño que pueden causar al nervio axilar, que rodea el cuello quirúrgico (se produce hasta en el 30% de los casos). Por lo demás, las fracturas complejas pueden interrumpir el suministro de sangre a la cabeza del húmero, lo que conlleva una complicación grave: la necrosis aséptica (muerte del tejido óseo).

Bibliografía

1.

VOKA 3D Anatomy & Pathology – Complete Anatomy and Pathology 3D Atlas (VOKA Anatomía y Patología 3D – Atlas 3D completo de anatomía y patología) [Internet]. VOKA Anatomía y Patología 3D.

Disponible en: https://catalog.voka.io/

2.

Younis Z, Hamid MA, Amin J, Khan MM, Gurukiran G, Sapra R, Singh R, Wani KF, Younus Z. Proximal Humerus Fractures: A Review of Anatomy, Classification, Management Strategies, and Complications [Fracturas del húmero proximal: una revisión de la anatomía, clasificación, estrategias de tratamiento y complicaciones]. Cureus. 2024 Nov 5;16(11):e73075. doi: 10.7759/cureus.73075. PMID: 39640099; PMCID: PMC11620479.

3.

Goyal S, Ambade R, Singh R, Lohiya A, Patel H, Patel SK, Kanani K. A Comprehensive Review of Proximal Humerus Fractures: From Epidemiology to Treatment Strategies [Revisión exhaustiva de las fracturas del húmero proximal: desde la epidemiología hasta las estrategias de tratamiento]. Cureus. 2024 Apr 5;16(4):e57691. doi: 10.7759/cureus.57691. PMID: 38711710; PMCID: PMC11070885.

4.

Mohamed A, Fuad U, Farook U, Nagi A. Management of Proximal Humerus Fractures in Elderly Patients: A Narrative Review [Manejo de las fracturas del húmero proximal en pacientes ancianos: una revisión narrativa]. Cureus. 2025 Dec 2;17(12):e98292. doi: 10.7759/cureus.98292. PMID: 41487878; PMCID: PMC12756843.

5.

Brorson S, Palm H. Proximal Humeral Fractures: The Choice of Treatment [Fracturas del húmero proximal: la elección del tratamiento]. 2020 Aug 21. En: Falaschi P, Marsh D, editores. Orthogeriatrics: The Management of Older Patients with Fragility Fractures [Ortogeriatría: el tratamiento de pacientes mayores con fracturas por fragilidad] [Internet]. 2ª ed. Cham (CH): Springer; 2021. Capítulo 10. PMID: 33347229.

6.

Soler-Peiro M, García-Martínez L, Aguilella L, Perez-Bermejo M. Conservative treatment of 3-part and 4-part proximal humeral fractures: a systematic review [Tratamiento conservador de las fracturas del húmero proximal de 3 y 4 partes: una revisión sistemática]. J Orthop Surg Res. 2020 Aug 24;15(1):347. doi: 10.1186/s13018-020-01880-7. PMID: 32831119; PMCID: PMC7444241.

7.

Ma XY, Han TY, Zhou DP, Cui D, Liu B, Zhao Y, Xue HP, Yu HL, Yuan H. Comparison of locking plate alone and locking plate combined with 3D printed polymethylmethacrylate augmentation in treating proximal humerus fractures in elderly [Comparación de la placa de bloqueo sola y la placa de bloqueo combinada con aumento de polimetilmetacrilato impreso en 3D en el tratamiento de fracturas del húmero proximal en ancianos]. J Shoulder Elbow Surg. 2025 Aug 25:S1058-2746(25)00617-2. doi: 10.1016/j.jse.2025.08.001. Epub antes de impresión. PMID: 40865899.

8.

Kuechly HA, Perry AK, Grawe BM. Reverse shoulder replacement for the treatment of proximal humerus fractures: a current literature review [Artroplastia inversa de hombro para el tratamiento de fracturas del húmero proximal: una revisión de la bibliografía]. JSES Int. 2024 Jun 19;9(5):1855-1859. doi: 10.1016/j.jseint.2024.06.006. PMID: 41049634; PMCID: PMC12490593.

9.

Houkjær L, Launonen AP, Sumrein BO, Kärnä L, Issa Z, Holtz KB, Brorson S. Surgical versus non-surgical treatment of proximal humerus fracture in patients aged 50-65 years: young shoulder CARE (displaCed proximAl humeRus fracturE) trial-a pragmatic randomized controlled trial study protocol [Tratamiento quirúrgico versus no quirúrgico de la fractura del húmero proximal en pacientes de 50 a 65 años: ensayo CARE (displaCed proximAl humeRus fracturE) del hombro joven: un protocolo de estudio pragmático, aleatorizado y controlado Trials. 2025 Dec 29;26(1):588. doi: 10.1186/s13063-025-09283-x. PMID: 41466383; PMCID: PMC12752399.

10.

Baker HP, Gutbrod J, Cahill M, Shi L. Optimal Treatment of Proximal Humeral Fractures in the Elderly: Risks and Management Challenges [Tratamiento óptimo de las fracturas del húmero proximal en ancianos: riesgos y desafíos de tratamiento]. Orthop Res Rev. 2023 Jun 26;15:129-137. doi: 10.2147/ORR.S340536. PMID: 37396822; PMCID: PMC10312335.

11.

Girgin AB, Acar A, Torun Ö, Çevik HB. Osteoporotic Fractures of the Proximal Humerus: an In-Depth Review of Current Management Options [Fracturas osteoporóticas del húmero proximal: una revisión en profundidad de las opciones de tratamiento actuales]. Curr Osteoporos Rep. 2025 Nov 12;23(1):51. doi: 10.1007/s11914-025-00945-y. PMID: 41219621.

Haz de VOKA tu fuente de información preferida

Echa un vistazo a más artículos de VOKA en la búsqueda de Google

0:00 / 0:00
0:00 / 0:00

Resumir artículo con IA

Elige el asistente de IA que prefieras:

Enlace copiado correctamente en el portapapeles

¡Gracias!

¡Tu mensaje ha sido enviado!
Nuestros expertos se pondrán en contacto contigo en breve. Si tienes más preguntas, ponte en contacto con nosotros en info@voka.io.