Consulta el glosario

Buscar por letra

Todos los términos

Invasión

También conocido como: Infestación

La invasión (del lat. invasio, «penetración, irrupción») es un término médico que designa el proceso de penetración, establecimiento y posterior parasitación del organismo humano por protozoos o helmintos.

Este término difiere del concepto de «infección», que suele aplicarse a bacterias, virus y hongos.

Etiología y fisiopatología

Los mecanismos de invasión son diversos y dependen de la especie del parásito. La transmisión puede producirse por dos vías principales:

  • activa (percutánea, es decir, transcutánea): las larvas perforan físicamente la piel intacta al entrar en contacto con suelo o agua contaminados (como ocurre en la anquilostomiasis o la esquistosomiasis);
  • pasiva (alimentaria): se produce al ingerir quistes de protozoos (Giardia), huevos de helmintos (por ejemplo, Ascaris) o sus larvas (por ejemplo, Trichinella o la tenia porcina) junto con verduras sin lavar, agua no tratada o carne insuficientemente cocinada.

Tras penetrar en el organismo, el parásito utiliza un arsenal de mecanismos para evadir la respuesta inmunitaria del huésped. Las formas infectantes de los helmintos están recubiertas por una cutícula protectora densa, resistente a la acción de las enzimas digestivas y los anticuerpos.

Algunos helmintos son capaces de realizar mimetismo antigénico: modifican su estructura antigénica, adquieren receptores similares a los humanos y se vuelven «invisibles» para los leucocitos.

La fisiopatología de la invasión comprende varios factores:

  • daño mecánico de los tejidos: fijación a la pared intestinal y penetración en órganos diana (músculos, hígado, ojo, Encéfalo);
  • absorción de los nutrientes del huésped;
  • reacción tóxico-alérgica: frente a los productos metabólicos del parásito.

Importancia clínica

Las invasiones parasitarias suelen cursar de forma asintomática o enmascararse como diversas enfermedades, según el órgano afectado. Con mayor frecuencia se manifiestan mediante síntomas gastrointestinales, de las vías respiratorias o alérgicos de tipo urticaria.

Un marcador analítico frecuente de la invasión helmíntica tisular es la eosinofilia persistente (aumento de la concentración de eosinófilos en la sangre) y, con menor frecuencia, la anemia (disminución de la concentración de hemoglobina).

Para el diagnóstico de las invasiones se utilizan los siguientes métodos:

  • pruebas serológicas específicas (ELISA) : se realizan para detectar anticuerpos contra parásitos (Echinococcus, Toxocara, Trichinella); en estos casos, la biopsia tisular suele ser poco informativa;
  • microscopia de heces mediante métodos de concentración: se utiliza para el diagnóstico de trofozoítos y quistes de Giardia.

El tratamiento de las invasiones parasitarias se realiza con fármacos antiparasitarios. Su acción puede estar dirigida a:

  • alteración de la transmisión neuromuscular de los helmintos: provoca su parálisis;
  • inhibición de la síntesis y daño de la estructura del ADN de los agentes patógenos;
  • destrucción de las membranas celulares del parásito.
0:00 / 0:00

Enlace copiado correctamente en el portapapeles

¡Gracias!

¡Tu mensaje ha sido enviado!
Nuestros expertos se pondrán en contacto contigo en breve. Si tienes más preguntas, ponte en contacto con nosotros en info@voka.io.