La hipertrofia adenoidea (vegetaciones adenoideas) es un aumento patológico del volumen del tejido linfoide de la amígdala faríngea, ubicada en la bóveda de la nasofaringe. Es resultado de una estimulación antigénica crónica. Conduce a la obstrucción de las vías respiratorias y a la disfunción de la tuba auditiva.
Esta afección es una de las patologías más comunes en otorrinolaringología pediátrica. La amígdala faríngea, que forma parte del anillo linfoepitelial de la faringe, realiza una función inmunológica. Su aumento es una reacción protectora que se vuelve patológica cuando provoca síntomas clínicos persistentes.
Las causas de la hiperplasia son las infecciones respiratorias frecuentes y la inflamación alérgica, que crean una carga antigénica constante en el tejido linfoide. Dependiendo del grado de obstrucción nasofaríngea se distinguen los grados I, II y III de hipertrofia, lo que determina la gravedad de las manifestaciones clínicas.
La manifestación clínica clave es la dificultad persistente para respirar por la nariz, lo que provoca respiración bucal, ronquidos nocturnos y síndrome de apnea obstructiva del sueño (AOS). El bloqueo de las aberturas de la tuba auditiva provoca otitis media recurrente y pérdida de audición. El «estándar de oro» diagnóstico es la endoscopia nasofaríngea.
El tratamiento depende de la gravedad y los síntomas. En los grados I y II, se utiliza terapia conservadora (glucocorticosteroides intranasales). En el grado III y ante la presencia de complicaciones (AOS, otitis, hipoacusia), se indica tratamiento quirúrgico (adenotomía).
La hipertrofia adenoidea debe distinguirse de la adenoiditis, una inflamación activa del tejido adenoideo. La hipertrofia puede presentarse sin inflamación, mientras que la adenoiditis se acompaña de hinchazón, hiperemia y exudado purulento.
Mencionado en
Enlace copiado correctamente en el portapapeles