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Absceso periamigdalino

También conocido como: Amigdalitis flemonosa

El absceso periamigdalino (del lat. abscessus peritonsillaris) es una acumulación de pus localizada que se forma en el tejido periamigdalino, entre la cápsula amigdalar y la pared lateral de la faringe. Esta afección representa la infección profunda de cuello más frecuente y, en la gran mayoría de los casos, se desarrolla como complicación de una amigdalitis aguda o crónica.

El absceso suele ser unilateral. Sin tratamiento oportuno, puede desencadenar complicaciones graves y potencialmente mortales, tales como obstrucción de las vías respiratorias, absceso parafaríngeo, sepsis o mediastinitis.

Etiología y fisiopatología

La causa principal es la diseminación de la infección bacteriana desde la amígdala palatina hacia los tejidos circundantes. La patogenia se asocia frecuentemente con la obstrucción de los conductos excretores de las glándulas salivales menores (glándulas de Weber), localizadas en la región del polo superior de la amígdala. Esto crea las condiciones para el desarrollo de una inflamación (periamigdalitis), que puede evolucionar hacia la formación de un absceso establecido.

Los agentes causales más frecuentes son estreptococo β-hemolítico del grupo A en asociación con bacterias anaerobias (Fusobacterium necrophorum y otros), lo que explica la gravedad del cuadro y la marcada intoxicación.

Importancia clínica

El cuadro clínico del absceso periamigdalino es muy característico, lo que en la mayoría de los casos permite establecer el diagnóstico basándose en la anamnesis y los hallazgos de la exploración física.

Síntomas y signos clave:

  • Dolor de garganta intenso unilateral: Síntoma principal. El dolor es intenso, se incrementa al tragar y puede irradiarse al oído y a los dientes del lado afectado.
  • Disfagia y odinofagia: Dificultad y dolor intenso al tragar, lo que provoca la negativa del paciente a ingerir alimentos y líquidos, con el consecuente derrame de saliva por la comisura labial.
  • Trismo: Espasmo moderado de la musculatura masticatoria que dificulta la apertura de la boca.
  • Alteración de la voz: El habla se vuelve poco clara, apagada y con un timbre nasal («de papa caliente»).
  • Síntomas generales: Fiebre alta (38-39°C), escalofríos, debilidad, dolor de cabeza.

Durante la faringoscopia, se observa una marcada asimetría orofaríngea caracterizada por: hiperemia y abombamiento del paladar blando en el lado afectado, desviación de la úvula hacia el lado sano, y desplazamiento medial e inferior de la amígdala afectada.

El tratamiento es exclusivamente quirúrgico, complementado con una potente terapia antibiótica y de desintoxicación. El objetivo principal es evacuar el material purulento, lo cual se consigue mediante la incisión y drenaje del absceso o mediante su punción-aspiración.

Diagnóstico diferencial

El absceso periamigdalino debe diferenciarse principalmente del absceso parafaríngeo, que se caracteriza por un trismo más intenso y la presencia de una tumefacción en la superficie lateral del cuello. También se realiza el diagnóstico diferencial con la celulitis del suelo de la boca (angina de Ludwig), la difteria, la escarlatina y los tumores amigdalinos. El cuadro faringoscópico, con la localización típica de los cambios inflamatorios en la región del polo superior de la amígdala, es de importancia decisiva. En casos dudosos, para confirmar el diagnóstico pueden emplearse la ecografía o la tomografía computarizada (TC).

Mencionado en

Enfermedades inflamatorias agudas de la faringe: Сlasificación, manifestaciones clínicas, tratamiento.
junio 04, 2025 · 19 min leer
Afanasyeva D. Afanasyeva D. · junio 04, 2025 · 19 min leer

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