También conocido como: Osteítis, Osteomielitis del hueso temporal, Osteonecrosis
La caries ósea en otología (del latín caries ‘podredumbre’) es un término históricamente establecido en otorrinolaringología que describe el proceso de inflamación purulenta-necrótica crónica y lenta del tejido óseo del hueso temporal y de los osículos del oído.
En la terminología médica moderna, esta condición se define con mayor precisión como osteítis crónica u osteomielitis. El proceso se caracteriza por la destrucción gradual y desintegración ósea bajo la influencia de una inflamación prolongada. La causa más común de caries ósea en el oído medio es el colesteatoma.
La destrucción ósea en la otitis media crónica es un proceso multifactorial que se basa en los efectos a largo plazo de la infección y la presión sobre las estructuras óseas.
Principales causas y mecanismos:
Los osículos del oído son los más vulnerables al proceso carioso, especialmente el proceso largo del yunque debido a su estructura delgada y al pobre suministro de sangre. Las paredes del epitímpano (la porción superior de la cavidad timpánica) y las estructuras de la apófisis mastoides también suelen verse afectadas.
Las manifestaciones clínicas de la caries ósea corresponden a los síntomas de la enfermedad subyacente que la causó (con mayor frecuencia, epitimpanitis crónica con colesteatoma).
Síntomas principales:
El «estándar de oro» para diagnosticar la destrucción ósea en el oído es la tomografía computarizada (TC) de alta resolución de los huesos temporales. La TC permite una evaluación detallada del estado de los osículos del oído, de las paredes de la cavidad timpánica y de la apófisis mastoides, para identificar la presencia y extensión del colesteatoma y planificar el volumen de la intervención quirúrgica.
El tratamiento de la caries ósea es siempre quirúrgico. Consiste en realizar una cirugía de limpieza en el oído medio, cuyo objetivo es la eliminación completa de los tejidos patológicos (colesteatoma, granulaciones) y de todas las zonas necróticas del hueso.
La principal tarea diagnóstica es establecer la causa de la destrucción ósea. El colesteatoma aparece en la TC como una masa de tejido blando que causa una erosión ósea bien definida. Debe diferenciarse de un tumor maligno, que se caracteriza por un crecimiento infiltrativo más agresivo con bordes irregulares de destrucción. La miringitis granular crónica sin colesteatoma suele causar una erosión ósea «devorada» menos grave. El diagnóstico final a menudo se establece intraoperatoriamente y se confirma mediante el examen histológico del tejido extirpado.
Enlace copiado correctamente en el portapapeles
¡Gracias!
¡Tu mensaje ha sido enviado!
Nuestros expertos se pondrán en contacto contigo en breve. Si tienes más preguntas, ponte en contacto con nosotros en info@voka.io.