Hematomas epidurales traumáticos: etiología, patogénesis, presentación clínica, diagnóstico y tratamiento
Davidyan A.Neurocirujano, MD
18 min leer·enero 29, 2026
Este artículo sólo tiene fines informativos
El contenido de este sitio web, incluidos textos, gráficos y otros materiales, se proporciona únicamente con fines informativos. No pretende ser un consejo u orientación. En relación con tu enfermedad o tratamiento específico, consulta a tu médico.
Los hematomas epidurales traumáticos son un tipo de lesión cerebral traumática focal caracterizada por la acumulación de sangre en el espacio epidural entre la duramadre y los huesos del cráneo.
La incidencia de hematomas epidurales agudos representa aproximadamente del 2 al 11 % de todas las lesiones cerebrales traumáticas (LCT) notificadas, aumentando hasta el 15 % entre todos los pacientes que fallecieron a causa de LCT.
La edad promedio de aparición de los hematomas epidurales traumáticos es de 20 a 30 años. Las características de la incidencia del hematoma epidural agudo relacionadas con la edad se deben a factores anatómicos: con los años, la duramadre se fusiona más firmemente a los huesos del cráneo, lo que reduce la probabilidad de acumulación de sangre en el espacio epidural.
La frecuencia del tratamiento quirúrgico para hematomas epidurales agudos es del 56 %.
Etiología de los hematomas epidurales traumáticos
Los factores etiológicos en el desarrollo de hematomas epidurales traumáticos incluyen las mismas causas subyacentes a la aparición de lesiones cerebrales traumáticas:
Accidentes de tráfico;
Caídas;
Lesiones violentas;
Lesiones deportivas.
Más de la mitad de todos los factores etiológicos en los que ocurren hematomas epidurales agudos son precisamente accidentes de tráfico.
Patogénesis de los hematomas epidurales traumáticos agudos
La patogénesis de los hematomas epidurales agudos se caracteriza por un mecanismo de golpe-contragolpe, lo que clasifica a este tipo de lesión cerebral traumática como focal. Al aplicar el agente traumático sobre los huesos rígidos de la bóveda craneal, se produce una deformación que, ante un alto nivel de energía cinética, provoca fracturas craneales, desgarros de los vasos sanguíneos de la duramadre (comúnmente la arteria meníngea media), roturas en las paredes de los senos durales y una hemorragia continua hacia el espacio epidural.
Con mayor frecuencia, los hematomas epidurales se forman cuando un agente traumático se aplica a la región temporal (aproximadamente el 75 % de todos los hematomas epidurales agudos) debido a dos factores:
La presencia de una escama delgada del hueso temporal, que es fácilmente propensa a fracturas debido a su baja resistencia;
El paso de la arteria meníngea media por esta zona, que se ve dañada con las fracturas de la escama del hueso temporal, provocando hemorragia arterial activa que despega posteriormente la duramadre de los huesos craneales.
Hematoma epidural de localización basotemporal: modelo 3D
Aproximadamente el 10 % de todos los hematomas epidurales agudos se forman debido a roturas de los senos durales y el sangrado de estas estructuras anatómicas.
En algunos casos, los hematomas epidurales agudos pueden formarse debido a daños en las venas diploicas dentro de los huesos del cráneo, lo que produce sangrado en el espacio epidural.
Presentación clínica
En el cuadro clínico de un hematoma epidural agudo, se priorizan los síntomas cerebrales globales, siendo el principal la pérdida de conocimiento.
La alteración del estado de conciencia es típicamente trifásica, caracterizada por una pérdida inicial del conocimiento, una recuperación posterior y una depresión secundaria de la conciencia tras un periodo de vigilia. El llamado “intervalo lúcido clásico” se observa en aproximadamente una cuarta parte de los pacientes, mientras que el resto presenta un intervalo lúcido borroso o inexistente, permaneciendo en coma desde el momento del traumatismo.
Si el paciente está consciente, generalmente informará un dolor de cabeza intenso y paroxístico.
Los síntomas neurológicos focales asociados con los hematomas epidurales agudos incluyen los siguientes:
Hemisíndrome: presencia de trastornos piramidales (trastornos motores hasta la pérdida completa del movimiento) en el lado opuesto a la ubicación del hematoma. Este síndrome generalmente está asociado con la compresión primaria de la corteza motora o la compresión de las vías del tronco encefálico debido a un aumento progresivo de la PIC.
Trastornos afásicos: con localización del hematoma en el hemisferio dominante del encéfalo, más del 50 % de los casos presentan diversos trastornos del habla (hasta la pérdida total).
Actividad epiléptica: debido a la estimulación cortical, los pacientes pueden experimentar convulsiones, alcanzando episodios generalizados.
Midriasis: un signo distintivo que se manifiesta como dilatación de la pupila en el lado del hematoma epidural. Este síntoma aparece con un incremento progresivo de la PIC y el desarrollo de la hernia transtentorial y la parálisis del nervio oculomotor.
Cuando el hematoma epidural se localiza en la zona de la fosa posterior, los síntomas primarios se relacionan con la obstrucción temprana del flujo del líquido cefalorraquídeo, lo que produce el desarrollo de hidrocefalia.
Las alteraciones de la coordinación adquieren prioridad, junto con la ataxia y la disfunción bulbar, mientras que la insuficiencia piramidal es menos severa.
Diagnóstico de los hematomas epidurales agudos
En el momento del ingreso del paciente, el algoritmo de diagnóstico para hematomas epidurales agudos consta de los siguientes pasos:
1. Evaluación del nivel de conciencia a través de la Escala de Coma de Glasgow (Glasgow Coma Scale, GCS)
Este paso permite determinar el nivel de conciencia del paciente y la gravedad de la lesión de las estructuras encefálicas para proponer posibles opciones de tratamiento (quirúrgico, no quirúrgico). Es fundamental no olvidar la evolución en dos fases y, ante la presencia de lesiones traumáticas, particularmente en las regiones temporal y occipital, se debe sospechar de un hematoma epidural agudo durante el intervalo lúcido.
2. Historial médico
El historial médico incluye el momento y el mecanismo de la lesión, así como la presencia de pérdida de conciencia en el paciente tras el traumatismo.
En este paso, se evalúan principalmente factores como el traumatismo craneoencefálico con pérdida de conciencia y su duración, se examinan los mecanismos de la lesión y se excluyen lesiones asociadas en regiones adyacentes.
3. Examen visual del paciente
La exploración visual consiste en examinar la zona de la cabeza y comprobar si existen lesiones concomitantes en los tejidos blandos de otras partes del cuerpo.
Esta fase se centra en localizar lesiones de tejidos blandos en la cabeza para plantear la posible ubicación del hematoma epidural. Las lesiones en las áreas temporal y occipital deben alertar a los médicos sobre posibles fracturas óseas en estas regiones debido a su baja resistencia, lo que podría derivar en la formación de un hematoma epidural agudo. En casos de hemorragia activa, esta etapa es crucial para brindar los primeros auxilios al paciente.
4. Examen neurológico del paciente
El examen neurológico incluye la evaluación de síntomas no focales, focales y meníngeos.
Esta etapa permite un diagnóstico tópico preliminar de la lesión cerebral para determinar las indicaciones de los estudios de neuroimagen.
En casos donde el paciente presenta síntomas no focales, focales o meníngeos, se recomienda realizar neuroimágenes. Cuando no se dispone de neuroimágenes, un examen neurológico es crucial para determinar la ubicación de la trepanación y el diagnóstico de lesión intracraneal.
5. Tomografía computarizada del encéfalo
La tomografía computarizada del encéfalo es la técnica de referencia en el diagnóstico de lesiones cerebrales traumáticas, incluidos los hematomas epidurales agudos.
Las ventajas de la TC en la evaluación del encéfalo sobre otros métodos incluyen las siguientes:
Rapidez en la realización del examen;
Capacidad para evaluar claramente la ubicación, la extensión y la naturaleza del daño cerebral;
Capacidad para evaluar los daños asociados en la estructura ósea;
Capacidad (si es necesario) para escanear rápidamente otras partes del cuerpo a fin de excluir lesiones concurrentes.
Una imagen de TC de hematomas epidurales agudos se caracteriza por lo siguiente:
Ubicación de coágulo lenticular sobre el hemisferio cerebral.
Presencia de una zona de fractura craneal en las proximidades del hematoma (frecuente).
Durante la fase aguda de la hemorragia, el hematoma epidural presenta una señal homogénea hiperintensa (50-60 HU) que forma una lente biconvexa sobre el hemisferio cerebral, generalmente sin extenderse más allá de las suturas cerebrales (debido a la fusión de la duramadre con el hueso en el área de las suturas).
6. Diagnóstico de laboratorio
El diagnóstico de laboratorio incluye un hemograma completo, análisis de orina, perfil de coagulación, química sanguínea y pruebas del grupo sanguíneo y del factor Rh.
Estas pruebas no confirman ni permiten sospechar de hemorragia epidural, pero permiten evaluar el estado general del paciente, los trastornos de la coagulación y la preparación para una posible intervención quirúrgica.
Encuentra más contenido científicamente preciso en nuestras redes sociales
Suscríbete y no te pierdas los últimos recursos
Tratamiento de hematomas epidurales traumáticos agudos
Terapia médica
El tratamiento no quirúrgico de los hematomas epidurales se lleva a cabo para hematomas pequeños, sin depresión del nivel de conciencia en el paciente y en ausencia de síndrome de desplazamiento cerebral. En estos casos, se recomienda un seguimiento obligatorio mediante TC 24-48 horas después del diagnóstico.
El objetivo principal del tratamiento no quirúrgico es aliviar los síntomas y mantener la observación dinámica del paciente para evaluar las funciones vitales y el estado neurológico a lo largo del tiempo.
La terapia sintomática incluye lo siguiente:
Alivio del dolor (AINE, analgésicos narcóticos);
Medicamentos antieméticos;
Anticonvulsivos (si se manifiestan convulsiones).
Los diuréticos osmóticos se prescriben en presencia de edema cerebral.
Tratamiento quirúrgico
Independientemente del nivel de conciencia del paciente, el tratamiento quirúrgico de los hematomas epidurales agudos está indicado cuando están presentes los siguientes criterios:
Espesor de hematoma de 15 mm o más;
Desplazamiento de estructuras de la línea media de 5 mm o más;
Volumen de hematoma superior a 35 ml.
En el caso de un hematoma epidural en la fosa craneal posterior, la indicación para la intervención quirúrgica es un volumen de hematoma de más de 25 cm³.
Hematoma epidural de la fosa craneal posterior: modelo 3D
Craneotomía
El método estándar de tratamiento quirúrgico es una craneotomía en la proyección del hematoma epidural con su extracción completa, la búsqueda y la coagulación de la fuente de la hemorragia (con mayor frecuencia la arteria meníngea media dañada o sus ramas; con menor frecuencia, los senos venosos).
Después de una hemostasia meticulosa, si es necesario, se realiza una revisión del espacio subdural, seguida de una sutura hermética de la duramadre, se posiciona de nuevo el colgajo óseo y se sutura la herida en capas. Si es necesario, se puede colocar un sistema de drenaje subgaleal.
Craniectomía descompresiva
En ciertos casos (volumen de hematoma superior a 150 cm³ o síndrome de desplazamiento cerebral severo superior a 12 mm), está indicada una craniectomía descompresiva.
Se realiza una trepanación craneal amplia en la región frontotemporoparietal con la extirpación de la escama del hueso temporal del lado del hematoma, y el colgajo óseo se envía para su conservación. Después de la eliminación del hematoma, la hemostasia y la reparación plástica de la duramadre, se sutura la herida en capas.
FAQ
1. ¿Qué es un hematoma epidural?
Un hematoma epidural es una acumulación de sangre entre la duramadre y la superficie interna de los huesos del cráneo como resultado de una lesión en la cabeza. Pertenece a las formas focales de lesiones cerebrales traumáticas y requiere diagnóstico y tratamiento urgente.
2. ¿Con qué frecuencia se presentan los hematomas epidurales?
Los hematomas epidurales agudos aparecen en el 2 al 11 % de todos los casos de lesiones cerebrales traumáticas.
3. ¿Por qué los hematomas epidurales ocurren con más frecuencia en los jóvenes?
En las personas jóvenes, la duramadre está menos adherida a los huesos del cráneo, lo que facilita su separación durante la hemorragia y la formación del hematoma. A medida que avanza la edad, la membrana se vuelve más densa, reduciendo el riesgo de hematomas epidurales.
4. ¿Cuáles son las principales causas de los hematomas epidurales?
Los hematomas epidurales agudos surgen en caso de traumatismos craneoencefálicos, asociados más comúnmente con daños en la arteria meníngea media y, con menor frecuencia, en los senos venosos cerebrales.
5. ¿Cómo se manifiesta un hematoma epidural?
Los síntomas clave de un hematoma epidural incluyen pérdida del conocimiento con un “intervalo lúcido” y dolor de cabeza severo. También se desarrollan alteraciones focales como hemiparesia, afasia y convulsiones. Un signo específico de compresión cerebral es la midriasis en el lado de la lesión. La afectación de la fosa craneal posterior produce trastornos de coordinación, ataxia y disfunciones bulbares.
6. ¿Cómo se diagnostica un hematoma epidural?
La técnica de referencia para detectar hematomas epidurales agudos es una tomografía computarizada del encéfalo. En casos poco frecuentes, la radiografía de cráneo ayuda a detectar fracturas craneales y a despertar la sospecha de una hemorragia epidural en la zona de la fractura.
7. ¿Cuándo es posible el tratamiento no quirúrgico de los hematomas epidurales?
La estrategia no quirúrgica es factible si el espesor del hematoma es inferior a 15 mm, el volumen no supera los 35 ml y no hay desplazamiento de las estructuras de la línea media. El paciente debe mantener el estado de conciencia sin signos de hipertensión intracraneal, lo que requiere observación dinámica y monitoreo por TC en un plazo de 24 a 48 horas.
8. ¿Cuándo se requiere tratamiento quirúrgico para los hematomas epidurales?
La cirugía está indicada si el grosor del hematoma alcanza los 15 mm o más, se desplazan las estructuras de la línea media en 5 mm o más, o si el volumen supera los 35 ml (en la fosa craneal posterior, más de 25 cm³). También se requiere intervención si se deteriora la consciencia o aparecen síntomas focales, independientemente del tamaño del hematoma.
9. ¿Cuáles son las consecuencias de un hematoma epidural?
El pronóstico depende del volumen de la hemorragia y la rapidez de la intervención quirúrgica. Una intervención quirúrgica oportuna puede llevar a una recuperación completa sin déficit neurológico. El diagnóstico tardío o la compresión cerebral severa pueden dar lugar a complicaciones persistentes: trastornos motores y del habla, alteraciones cognitivas, epilepsia postraumática y, en casos críticos, la muerte.
Bibliografía
1.
VOKA 3D Anatomy & Pathology – Atlas 3D completo de anatomía y patología [Complete Anatomy and Pathology 3D Atlas] [Internet]. VOKA 3D Anatomy & Pathology.
Disponible en: https://catalog.voka.io/
2.
Pisică D., Volovici V., Yue J.K., et al. Características clínicas y de imagen, vías de atención y resultados de los hematomas epidurales traumáticos: un estudio colaborativo europeo de investigación sobre la eficacia del tratamiento del neurotrauma en lesiones cerebrales traumáticas [Clinical and imaging characteristics, care pathways, and outcomes of traumatic epidural hematomas: a collaborative European NeuroTrauma Effectiveness Research in Traumatic Brain Injury study] // Neurosurgery. – 2024. – Vol. 95, No. 5. – P. 986–999. – DOI: 10.1227/neu.0000000000002982.
3.
Luo Y., He X., Yang M., Du C., Jin X. Un sistema de puntuación pronóstica para el hematoma epidural agudo intervenido quirúrgicamente, basado en la relación entre la sustancia gris y la blanca [A prognostic scoring system for operated acute epidural hematoma based on gray–white matter ratio] // Medicine (Baltimore). – 2021. – Vol. 100, No. 33. – e26888. – DOI: 10.1097/MD.0000000000026888.
4.
Yoon S.Y., Kim Y.J., Lee K.H., et al. Manejo quirúrgico de los hematomas extradurales supra e infratentoriales traumáticos: experiencia y revisión sistemática de la literatura [Surgical management of traumatic supra- and infratentorial extradural hematomas: experience and systematic literature review] // Journal of Trauma and Injury. – 2023. – Vol. 36, Núm. 2. – Pág. 87-96. – DOI: 10.20408/jti.2022.0051.
5.
Lee K.S., Park Y.S., Kang D.H., et al. Hematoma extradural traumático de la fosa posterior en niños: serie de casos y metanálisis [Traumatic posterior fossa extradural hematoma in children: case series and meta-analysis] // Acta Neurochirurgica. – 2024. – Vol. 166, Núm. 4. – Pág. 801-811. – DOI: 10.1007/s00701-024-05987-0.
6.
Hasanpour M., Ghorbani M., Ahmadi S., et al. Predicción de la expansión del hematoma epidural en lesiones cerebrales traumáticas mediante modelos de aprendizaje automático [Predicting epidural hematoma expansion in traumatic brain injury using machine learning models] // Frontiers in Neurology. – 2024. – Vol. 15. – Artículo 1511224. – DOI: 10.3389/fneur.2024.1511224.
7.
Arif S.H., Shah A., Malik A., et al. Hemorragia extradural benigna: alcance del ensayo conservador [Benign extradural haemorrhage: scope of conservative trial] // Egyptian Journal of Neurosurgery. – 2024. – Vol. 39, No. 1. – P. 1–7. – DOI: 10.1186/s41984-024-00274-5.
8.
Schweitzer A.D., Niogi S.N., Lignelli A., et al. Lesión cerebral traumática: patrones de imagen y complicaciones [Traumatic brain injury: imaging patterns and complications] // Radiographics. – 2019. – Vol. 39, No. 6. – P. 1683–1706. – DOI: 10.1148/rg.2019190030.
9.
Flaherty B.F., Nash T., Taylor G.A., et al. Repetición de la TC de cráneo para el manejo conservador de la hemorragia intracraneal traumática pediátrica [Repeat head CT for expectant management of traumatic pediatric intracranial hemorrhage] // Pediatrics. – 2018. – Vol. 142, No. 3. – e20180385. – DOI: 10.1542/peds.2018-0385.
10.
Khairat A., Ziu M. Hematoma epidural [Epidural Hematoma] // StatPearls [Internet]. – Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; Actualizado en 2023.
Pereira C.U., Vilela L.H., de Souza A.C., et al. Opciones de tratamiento para el hematoma epidural intracraneal: una revisión completa [Treatment options for intracranial epidural hematoma: a comprehensive review] // Neurosurgical Review. – 2024. – DOI: 10.1055/s-0044-1796652.
Petersburg FL 33702, 7901 4th St N STE 300, ESTADOS UNIDOS
¡Gracias!
¡Tu mensaje ha sido enviado! Nuestros expertos se pondrán en contacto contigo en breve. Si tienes más preguntas, ponte en contacto con nosotros en info@voka.io.